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martes, 9 de marzo de 2021

SARS CoV2, Contracepción y Adolescencia

Llevamos más de un año sumergidos en una pandemia socio-sanitaria que ha hecho tambalearse los pilares de nuestra sociedad. La COVID-19 ha hecho “saltar por los aires” nuestro estilo de vida y la alarma sanitaria mundial ha cambiado nuestras costumbres y forma de relacionarnos. Además del coste en vidas humanas y personas a las que han quedado secuelas, también ha “invadido” el ámbito de la salud sexual y reproductiva. En este periodo de tiempo hemos visto un incremento en el número de abortos, de infecciones de transmisión sexual, de embarazos no deseados y la necesidad de información sobre métodos anticonceptivos entre la población adolescente de nuestro medio.

Los protocolos de atención a la sexualidad, el asesoramiento contraceptivo e incluso la forma de relacionarnos los profesionales socio-sanitarios con los/las adolescentes han sufrido un cambio muy importante. Las actividades que veníamos realizando en diferentes I.E.S. del radio de influencia de la Gerencia de Atención Integrada de Alcázar de San Juan se vieron suspendidas por la pandemia. Además, la emergencia sanitaria que ha supuesto la misma, ha limitado la atención a la salud sexual y reproductiva. Ahora bien, la posibilidad de utilizar este Blog como herramienta básica en el asesoramiento sexual y afectivo se ha mantenido intacta, por lo que se han recibido miles de visitas desde múltiples países (son ya 77 países desde los que se accede a este Blog de forma habitual).

El nuevo escenario que ha planteado la acción del coronavirus, no ha hecho más que motivarnos para dar respuesta a la población adolescente en lo que se refiere a la anticoncepción de urgencia, el asesoramiento contraceptivo, la prevención y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual y la salud afectivo-sexual.



El Observatorio de la Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Española de Contracepción (SEC) ha publicado la  Encuesta de Anticoncepción en España 2020 realizada por SIGMADOS. En los datos que veremos a continuación referente a la población adolescente podemos sacar una serie de conclusiones que son muy importantes en el abordaje de la salud:

    • La edad media de inicio de las relaciones sexuales entre chicos/as de 15-19 años es de 15,82 años. Esto supone que hay muchos chicos/as que las inician a edades cada vez más tempranas (12-13 años).

    • El número medio de parejas sexuales es de 1,71 durante el último año. Curioso dato cuando el tiempo medio de relación por pareja es de unas 9 semanas.

    • El 28,3% de las relaciones sexuales se realizan sin un método anticonceptivo habitual, con el riesgo que esto supone para el contagio de infecciones de transmisión sexual y de embarazo no deseado.

    • Hay un 39,8% de chicas entre los 15-19 años que han tomado en algún momento la píldora del día después, postcoital o de urgencia. Es importante hacer hincapié que la anticoncepción de urgencia no debe utilizarse como método anticonceptivo habitual.

    • Sólo se ha informado al 34% de las chicas sobre la existencia de los métodos anticonceptivos de larga duración reversibles (LARC). Todas las guías de buenas prácticas clínicas a nivel internacional recomiendan también informar sobre los LARC a la población adolescente, puesto que es una opción muy interesante si se dan las circunstancias oportunas.

    • El 37,1% de la población adolescente no utiliza métodos anticonceptivos. De los que se utilizan, el 29,2% corresponde a preservativo, el 27,6% a la píldora, el 2,4% al implante subcutáneo, el 2,4% al parche y el 1,5% al DIU de cobre.

    • El 77,9% no utiliza nunca el doble método, que es la anticoncepción ideal en la adolescencia puesto que evita tanto los embarazos no deseados como las infecciones de transmisión sexual.

    • El 37,8% utilizan anticonceptivos por iniciativa propia, el resto está indicado por profesionales sanitarios. Se desconoce la información y/o formación de que disponen sobre anticoncepción para que pueda realizarse una elección adecuada del método.

    • Las personas que más influyen en la elección del método anticonceptivo son los familiares y/o amigos con un 40,4%. El 2,9% se debe a los medios de comunicación y el 7,8% a redes sociales e internet. Tan sólo el 36,3% están influenciados por las recomendaciones de profesionales sanitarios formados en la materia.

    • Los motivos que aducen los/las adolescentes para no utilizar anticonceptivos son: 35,5% porque no mantienen relaciones sexuales, 30,4% por desconfianza y 14,4% porque no les resulta cómodo. 

    • Actualmente en España hay un 22,9% de mujeres de 15 a 49 años que se encuentran en riesgo de tener un embarazo no deseado. Porcentaje muy elevado si se tiene en cuenta que durante los 4 últimos años se han ido incrementando las interrupciones voluntarias del embarazo (abortos).

    • El 30,2% de los/las adolescentes no utiliza preservativo habitualmente. De los/las que utilizan el preservativo, el 86,2% lo usa desde el inicio de la relación sexual, pero el 12,1% lo empieza a utilizar después de iniciada la misma. Esto en sí mismo es un factor de riesgo para contraer infecciones de transmisión sexual y de embarazos no deseados.

    • Durante el confinamiento por la pandemia, el 25,6% de adolescentes refiere que ha disminuido la frecuencia de las relaciones sexuales. Por el contrario, el 8,5% las ha incrementado. Este dato nos hace pensar que el confinamiento no se ha realizado correctamente.

    • El 1,1% de las chicas adolescentes usó la píldora del día después, postcoital o de urgencia y el 0,7% sufrió violencia de género. Estos porcentajes parece que no son muy elevados pero tienen una repercusión socio-sanitaria muy importante y una trascendencia personal, familiar y social de primer orden.


El análisis de todos estos datos nos ofrece una información básica para poner en marcha actividades que ayuden a mejorar la salud sexual y reproductiva y las relaciones interpersonales entre los/las adolescentes de nuestro entorno. Poco a poco vamos retomando la actividad presencial en los diferentes I.E.S. 

Las circunstancias por las que estáis atravesando durante este año, las dificultades a las que os estáis enfrentando, las medidas preventivas que lleváis a cabo y vuestro compromiso con la sociedad son dignos de elogio y no deben desviarnos de nuestro objetivo común, acabar cuanto antes con la COVID-19.

jueves, 1 de marzo de 2018

Anticoncepción postcoital o de urgencia, desterrando mitos

Este artículo trata de aclarar una serie de conceptos que son básicos para entender el funcionamiento de la anticoncepción postcoital o de urgencia.

Aunque existen varios métodos anticonceptivos de urgencia (Levonorgestrel 1.500 µg, Acetato de Ulipristal 30 mg y DIU de Cobre), vamos a hablar del más utilizado y del que existe más experiencia: Levonorgestrel 1.500 µg en dosis única vía oral (Norlevo®, Postinor®). Se comercializó en España en el año 2001 y desde el año 2009 se puede adquirir en farmacias sin receta médica.


La función de este anticonceptivo es la de inhibir la ovulación, o sea, el óvulo no sale del ovario.

Es importante saber que la anticoncepción postcoital no debe utilizarse como método anticonceptivo habitual, sólo se trata de un recurso al que se debe acudir en casos excepcionales porque no siempre evita el embarazo y en caso de consumo habitual puede haber una sobrecarga hormonal que produzca alteraciones del ciclo que no son recomendables. Por lo tanto, la administración reiterada dentro del mismo ciclo menstrual está desaconsejada. Tampoco protege frente a infecciones de transmisión sexual.

Además, la anticoncepción de urgencia no es un método tan eficaz como otro anticonceptivo convencional (preservativo, píldora, parche, anillo…), de ahí la importancia de ponerse en contacto con profesionales sanitarios que pueden informar sobre los métodos anticonceptivos más adecuados a las necesidades de la pareja (consejo contraceptivo).

Este tipo de anticoncepción está indicada para prevenir embarazos tras mantener relaciones sexuales sin protección o cuando el método anticonceptivo utilizado ha fallado (se ha roto el preservativo o se ha quedado dentro de la vagina, se ha realizado el coito interrumpido, inadecuada utilización del anticonceptivo hormonal, violación, relaciones sexuales bajo el efecto de drogas y/o alcohol…).

Debe utilizarse cuanto antes, preferiblemente en las 12 horas siguientes y nunca después de las 72 horas posteriores (3 días) después de la relación sexual de riesgo. Cuanto antes se utilice más eficacia tendrá. Si la chica está embarazada no va a ser eficaz, pero tampoco va a provocar aborto (no es una píldora abortiva).

En la siguiente tabla vemos la eficacia en función del tiempo transcurrido desde la relación sexual de riesgo y la toma del anticonceptivo:

Tiempo transcurrido
Eficacia
< 24 horas
95%
25-48 horas
85%
49-72 horas
58%

Si se mantienen relaciones sexuales sin protección después de tomar el comprimido, existe riesgo de embarazo. Tampoco está indicada su toma antes de la primera menstruación (menarquia).
Se debe consultar al médico o farmacéutico antes de su toma si:
  • Se ha tenido un embarazo ectópico previo (el óvulo fecundado se localiza fuera del útero, normalmente en las trompas de Falopio). 
  • Se ha tenido infección en las trompas de Falopio.
  • Existen antecedentes de trombosis personal o familiar.
  • Se tienen problemas digestivos graves de malabsorción (enfermedad de Crohn).
  • Hay problemas graves de hígado.
Debería realizarse un test de embarazo tras la toma del comprimido si se dan estas circunstancias:
  • El siguiente periodo menstrual se retrasa más de 5 días.
  • Se produce un sangrado anormal en la fecha esperada de la siguiente menstruación.
Hay medicamentos que disminuyen la eficacia de la anticoncepción de urgencia, por lo que en los siguientes casos se debe consultar con el médico: 
  • Barbitúricos y otros medicamentos para tratar la epilepsia.
  • Tratamientos para el VIH, tuberculosis, infecciones por hongos y los que tengan base de Hierba de San Juan. 
No se recomienda utilizar a la vez con Acetato de Ulipristal (ella-One®), que como hemos visto anteriormente es otro anticonceptivo postcoital o de urgencia.

Se puede tomar en cualquier momento del ciclo menstrual, excepto si se está embarazada o se piensa que pudiera estarlo. Tras su toma se recomienda utilizar un método anticonceptivo de barrera (preservativo). Si se está tomando algún anticonceptivo oral se debe continuar con el tratamiento de forma habitual. Si se vomita en las 3-4 horas siguientes a su administración, se debe tomar un nuevo comprimido.

Tras su uso, el ciclo es habitualmente normal y se iniciará el día habitual, aunque a veces, puede adelantarse o retrasarse unos días.

Los efectos adversos más frecuentes tras su toma son: mareo, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, aumento de la sensibilidad en las mamas, retraso en la menstruación, menstruación intensa y/o dolorosa, sangrado, dolor uterino y fatiga. La mayoría de estas reacciones desaparecen normalmente en las 48 horas siguientes a la toma.

En resumen, la anticoncepción de urgencia no debe utilizarse como método anticonceptivo habitual, no previene del contagio de infecciones de transmisión sexual, debe tomarse cuanto antes después de la relación sexual de riesgo y es muy importante usar un método anticonceptivo de alta eficacia (preservativo, píldora, parche, anillo vaginal, DIU, doble método, etc.) cumpliendo adecuadamente con sus normas de uso.


Imagen | Pastilla día siguiente de Victor byckttor bajo licencia CC0

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Cómo elegir un método anticonceptivo?

La Planificación Familiar es una actividad preventiva y promotora de la salud. Ayuda a la población a evitar embarazos no deseados, permitiendo la libre elección del número de hijos, así como el intervalo entre gestaciones, mejorando la salud reproductiva de las parejas.

Íntimamente relacionado a la Planificación Familiar se encuentra la prevención de las infecciones de transmisión sexual (I.T.S.), que son un verdadero problema de Salud Pública en la actualidad.

La mayoría de los métodos anticonceptivos que se han desarrollado a lo largo de toda la historia han estado dirigidos a la población femenina, muestra una vez más del machismo establecido en nuestra sociedad.


Hay tres momentos en la vida de una mujer en la que se hace mucho más importante la Planificación Familiar: la adolescencia, el periodo posparto y la perimenopausia. En la adolescencia por el riesgo de asumir un embarazo no deseado y las I.T.S. En el posparto por el riesgo de asumir un embarazo cuando el cuerpo aún no está recuperado al 100% del parto. Y en la perimenopausia, por el riesgo de asumir un embarazo de alto riesgo relacionado con el incremento de alteraciones cromosómicas fetales.

Entre los derechos que tenemos cuando acudimos a las consultas de los profesionales sanitarios para solicitar consejo contraceptivo se encuentran:
  • Información de los diferentes métodos anticonceptivos comercializados en España. 
  • Libre elección del método anticonceptivo. 
  • Acceso al método elegido. 
  • Seguridad que proporciona el método. 
  • Preservar la confidencialidad y la privacidad. 
  • Reconocer la comodidad/facilidad de uso del anticonceptivo y continuidad del mismo. 

Para poder elegir un método anticonceptivo tenemos que tener presentes una serie de premisas:
  • Eficacia: Indica la capacidad del método para evitar embarazos. 
  • Seguridad: Son los efectos que el método puede producir sobre la salud de las personas. 
  • Facilidad y comodidad de uso del método anticonceptivo. 
  • Precio. 
  • Accesibilidad del método. 
  • Edad del usuario/a. 
  • Número de parejas sexuales. 
  • Formación y capacidad para el aprendizaje. 
  • Deseo de fertilidad futura. 
  • Aceptación de la pareja. 
  • Interacción del método con la relación coital. 

Los profesionales del Centro de Salud pueden informarnos sobre todo ello, y una vez que conocemos las características de los métodos anticonceptivos y su funcionamiento, debemos pensar cuál de ellos se ajusta mejor a nuestras necesidades y estilo de vida.

En función de todo ello, los propios profesionales entran en juego de nuevo para realizar el consejo contraceptivo, en el que valorando nuestros antecedentes sanitarios familiares y personales, hábitos tóxicos, prácticas sexuales, tratamientos…nos aconsejan el que se ajusta definitivamente más a nosotros/as.

La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) establece una serie de criterios de elegibilidad de los métodos anticonceptivos comercializados según las características personales individuales.

Hay métodos anticonceptivos que son de venta libre y otros que requieren receta médica para adquirirlos.

La elección última del método anticonceptivo a utilizar es del propio usuario/a, de ahí la importancia de conocer todos los ítems que hemos comentado anteriormente.

En muchas publicaciones podemos encontrar como métodos anticonceptivos la abstinencia y el coito interrumpido o “marcha atrás”. La abstinencia sexual no se considera método anticonceptivo puesto que no se establece una relación sexual. En lo que se refiere a la “marcha atrás” todos conocemos la frase de “antes de llover chispea”, o sea, que aunque no se haya eyaculado, los lubricantes naturales que poseen los chicos pueden contener algunos espermatozoides. Aunque ahí no queda la cosa, se ha comprobado en los últimos años que este tipo de método utilizado a medio-largo plazo puede producir: disminución de la libido, eyaculación precoz, insatisfacción sexual en la pareja y otras disfunciones sexuales.

Vamos a hacer un resumen de los métodos anticonceptivos que existen en el mercado. En próximas publicaciones iremos desgranando las características de cada uno de ellos.

Los métodos anticonceptivos naturales no tienen efectos secundarios pero su eficacia es menor a otro tipo de métodos.

Anticonceptivos naturales

El D.I.U. de cobre (dispositivo intrauterino) es otro método anticonceptivo que implanta el ginecólogo en el útero y tiene una gran eficacia.

Los métodos anticonceptivos de barrera, además de evitar los embarazos no deseados, disminuyen en gran medida las I.T.S.

El mayor grupo es el de los métodos anticonceptivos hormonales y actúan fundamentalmente de la siguiente forma:

  • Evitan la ovulación.
  • Disminuyen la motilidad de las trompas de Falopio.
  • Disminuyen el grosor del endometrio (capa más interna del útero).
  • Aumentan el espesor del moco cervical.


Entre la población adolescente heterosexual, el método combinado es el de elección. El uso por parte del chico de un método de barrera y de la chica de uno hormonal reduce en gran medida tanto los embarazos no deseados como las I.T.S.

Entre los métodos anticonceptivos definitivos encontramos unos quirúrgicos y otros no quirúrgicos.


En ocasiones, cuando se ha mantenido una relación sexual sin protección, ha fallado el método anticonceptivo de barrera…se puede recurrir a la píldora postcoital. Hay que decir que este recurso no debe utilizarse como método anticonceptivo, sino como método de “rescate” ante situaciones excepcionales. El Levonorgestrel (L.N.G.) puede tomarse hasta 72 horas después de la “relación sexual de riesgo” y el Acetato de Ulipristal hasta las 120 horas siguientes. El L.N.G. es de dispensación libre, no así el Acetato de Ulipristal que necesita receta médica.



En la actualidad se están desarrollando métodos anticonceptivos hormonales femeninos de larga duración y masculinos que impiden el paso de los espermatozoides a través de los conductos deferentes.

Resumiendo, ¿qué deberíamos hacer si queremos empezar a utilizar un método anticonceptivo?:

  1. Acudir a un/a profesional sanitario que nos informe sobre los diferentes métodos anticonceptivos (Centro de Salud, Centros de Planificación Familiar, Blog de Salud Sexual y Reproductiva y Relaciones Interpersonales...).
  2. Pensar cuáles son los que se ajustan más a nuestras necesidades.
  3. En función de todo ello, el profesional sanitario nos recomendará el más adecuado.
  4. Este proceso se puede realizar en una misma consulta programada.
  5. Los profesionales sanitarios que pueden ofrecernos este consejo contraceptivo son: matrona, enfermera, médico de familia y ginecólogo.
  6. También existen otras posibilidades para solicitar esta información, como puede ser la de ponerse en contacto con los profesionales de este Blog mediante el ítem de “Contacto”. Así, solo con vuestro email se puede mantener una comunicación más individualizada, fluida y personal.

Esperamos que esta información haya sido de vuestro interés, y os invitamos a que nos trasladéis vuestras dudas y preguntas.

Imagen de fondo: Group Jump de Paolo Dala bajo licencia CC