lunes, 22 de mayo de 2017

Eyaculación precoz entre los jóvenes

Son frecuentes las preguntas que nos trasladan al Blog en relación a la eyaculación precoz. No son menos las que nos realizan sobre este tema cuando presentamos las sesiones de salud sexual y reproductiva y relaciones interpersonales en los institutos de educación secundaria.

Algunos estudios nos informan que es un problema bastante normal entre los jóvenes, sobre todo entre los 19 y los 24 años. Los hábitos tóxicos (consumo de tabaco, alcohol y otras drogas) pueden acentuar este problema.

Existen múltiples mitos sobre las causas de este problema que se perpetúan en el tiempo y son motivo de debate entre los/las más jóvenes.

Algunos dicen que esto se debe a que los chicos tienen necesidad de masturbarse o mantener relaciones sexuales rápidas con sus parejas para no ser descubiertos. Esto no tiene sentido, ya que de ser así, la mayoría de adolescentes tendrían este problema y no es el caso.

Existen foros que afirman que si se mantienen relaciones sexuales a edades tempranas con prostitutas (que facilitan la eyaculación rápida para atender a más clientes) es más probable que aparezca eyaculación precoz en etapas posteriores. En la actualidad hay más jóvenes que se inician en las relaciones sexuales con amigas y no por eso se ha reducido el número de eyaculadores precoces.


Entonces, ¿a qué se debe este problema que es la causa de una importante insatisfacción sexual y personal? Pues bien, el miedo, la ansiedad y la excesiva responsabilidad de los chicos es el foco principal del problema. Culturalmente, a los chicos se les ha asignado el rol de controlar su propio placer y resolver el placer de sus parejas. Este elevado grado de ansiedad altera el Sistema Nervioso Autónomo que es el responsable de la eyaculación, y solo va a bastar un estímulo breve que la desencadene.

Pero en la actualidad vivimos en la época de la inmediatez, todo tiene que ser hoy y ahora o mañana como mucho, o sea, vivimos en el estrés del día a día y en la ansiedad del día que nos depara el mañana.

No es la primera vez que escuchamos que antes de mantener relaciones sexuales con la pareja se recomienda una masturbación que retrase posteriormente la eyaculación en el coito. Hay estudios que invalidan esta opción, puesto que se deja al hombre a solas con su problema y se la añaden las responsabilidades extra. Sería una mejor forma de actuar si en el acto de la masturbación se contara con la pareja, así será una responsabilidad compartida y disminuirá el grado de estrés.

Las causas más comunes de la eyaculación precoz son:
  1. Estrés y ansiedad: normalmente cuando se está más estresado se tienen más ganas de masturbarse. Esto sucede porque la eyaculación elimina el estrés acumulado.
  2. Problemas de control: Los “sueños húmedos” a veces pueden estar provocados por problemas de control por sobreexcitación.
  3. Patrones aprendidos: La necesidad de eyacular rápido a edades tempranas pueden desarrollar una memoria muscular que facilite la eyaculación precoz en etapas más tardías.
  4. Erecciones no confiables: Se produce cuando el chico no puede confiar en que sus eyaculaciones no van a durar, por lo que se relaciona con la impotencia sexual.
  5. Problemas con el envejecimiento: Si el problema de la eyaculación precoz se perpetúa durante la adolescencia puede llegar a ser un problema más importante en edades más avanzadas de la vida.
Aunque existen fármacos que pueden retrasar la eyaculación (antidepresivos, ansiolíticos…) no deben utilizarse sin control médico. La valoración de factores personales es fundamental para abordar este problema por parte de los profesionales sanitarios, por lo tanto no hay una solución universal para todos los chicos que tienen eyaculación precoz.

Es importante concienciar a los jóvenes que deben sentir sensaciones genitales sin la necesidad de llegar siempre al orgasmo él o su pareja. Tener relaciones “sin mirar el reloj” y disfrutando del tiempo de encuentro sexual es una buena opción. A veces, es mejor incluso olvidarse de los genitales de momento.

En este aspecto, la experiencia es un factor fundamental y decisivo, porque se va adquiriendo mayor capacidad de control y modulación de la actividad sexual.

Cuando el problema es de difícil abordaje, por diferentes causas, se puede consultar con un/una sexólogo/a, que son profesionales capacitados para el afrontamiento de este tipo de alteraciones sexuales.

Algunas soluciones para controlar la eyaculación precoz son: 
  • Entrenamiento de la respuesta condicional: Intentar masturbarse con la otra mano; cuando se está llegando al clímax, detener la estimulación, relajarse y empezar de nuevo. 
  • Técnica de detenerse y seguir: Aprender a controlar el flujo de orina puede mejorar el problema de eyaculación precoz, puesto que los músculos que entran en juego en ambos casos son los mismos. Controlar el flujo de orina puede ayudar, aunque no conviene hacerlo a menudo porque puede provocar infecciones. 
  • Técnica de presión: Al estar cerca de la eyaculación se puede realizar una presión en el músculo pubococcígeo que se encuentra entre el ano y el escroto, así se detendrá esa sensación. 
  • Control de excitación: sobre todo durante la relación sexual con la pareja. 
  • Desensibilizantes: Hay cremas, geles…que pueden retrasar la eyaculación, pero son un “parche” para el problema y no un remedio definitivo. 
  • Método “Domina tu orgasmo” del escritor Giancarlo Tassara: describe un método infalible que cura definitivamente la eyaculación precoz, e incrementa hasta 15 veces lo que se dura en la relación durante la penetración. Ante este método hay también detractores que no han superado el problema. 
En resumen, hay que disfrutar de la sexualidad de uno mismo y con la pareja, disminuyendo en la medida de lo posible las situaciones de estrés y ansiedad. Es un momento muy íntimo que necesita una buena planificación que evite problemas añadidos.



Imagen | Imagen original de Demeter Attila bajo licencia CC0

jueves, 16 de marzo de 2017

El miedo

Este artículo es una reflexión personal, no está contrastado científicamente lo que voy a exponer, solamente son elucubraciones que me gustaría compartir.

Cuando voy paseando me planteo la cuestión de por qué a una persona que no ha hecho nada a nadie, es agredida por otra u otras que a veces ni la conocen, cuando tenía que ser en muchas ocasiones todo lo contrario, son personas que necesitan nuestro apoyo y comprensión. Y he llegado a la conclusión que el factor común a estas acciones y actitudes agresivas, es el “miedo”.



Creo sinceramente, que hay personas que han aprendido a reaccionar así porque le han inculcado el miedo a lo distinto, a quien no piensa como yo, a quien no viste como yo, a quien no tiene mi mismo color de piel, a quien no tiene mi misma religión, etc.

Tenemos una prueba de esto en lo que está sucediendo en Estados Unidos; Donald Trump está apelando al miedo para conseguir sus objetivos.

Yo me pregunto, cómo es posible que un niño llegue a sufrir bullying, y además durante un tiempo más o menos largo; mi conclusión, como ya he dicho, es el miedo: miedo de unos niños cobardes, que abusan teniendo las circunstancias a su favor, miedo de unos profesores a no inmiscuirse en esa situación, miedo de un Colegio a no poner los medios adecuados para cortar ese problema.

Otro ejemplo: ¿por qué hay personas que odian, agreden o desprecian a los homosexuales?, cuando ninguno de ellos les ha hecho nada. Mi respuesta vuelve a ser la misma, miedo a aceptar que hay una sexualidad distinta a la heterosexual.

También nos podemos preguntar, por qué hay personas que odian a los musulmanes, sabiendo que no todos son islamistas y los yihadistas son una minoría. Respuesta: miedo a lo diferente a lo nuestro.

Por otro lado, ¿qué mueve a un yihadista (terrorista) a matar de esa manera tan brutal e indiscriminada? Pienso que son personas que no toleran que haya una verdad distinta a la suya; pero ¿por qué?, porque no quieren competencias respecto de sus creencias, tienen miedo de descubrir que hay otras respuestas a sus cuestiones espirituales sin las cuales su mundo se derrumba.

Pero, todo este miedo, ¿de dónde viene?, ¿se nace con él o se aprende? Evidentemente se aprende, porque una cosa es tener miedo a un animal que me puede agredir (miedo adaptativo o de supervivencia) y otra, tener miedo de una persona que no me ha hecho daño ni me lo va a hacer.

Entonces ¿qué es lo que habría que hacer para mejorar o superar este problema?; personalmente se me ocurren dos cosas:

Los padres o educadores debemos formar a nuestros hijos y alumnos en evitar los prejuicios (son síntoma de temor e inseguridad y por consiguiente de miedo), en la solidaridad, en trabajar por el bien común, en apoyar a todo el mundo y en especial a los más débiles; en suma, en la tolerancia y el respeto. También debemos incidir en que sean críticos y constructivos.

Por su parte, los jóvenes deben cuestionarse y reflexionar sobre todas las creencias que les vamos imponiendo los adultos, deben luchar por tener su propio criterio y hacerlo valer sin tener que agredir a otros, esto en sí, es un acto de valentía que va a chocar frontalmente con el miedo que atenaza a una sociedad o sociedades llenas de prejuicios.



Imagen | Miedo de Astor Rabuco bajo licencia CC BY 2.0

martes, 14 de febrero de 2017

Cuando la regla no cumple con ninguna regla

A la mayoría de las mujeres les gustaría tener un ciclo menstrual regular que no se acompañara con ningún signo o síntoma desagradable. Pero la realidad en muchas ocasiones es bien distinta, las alteraciones del ciclo y los signos y síntomas acompañantes interfieren en la calidad de vida de las mujeres, suponiendo un problema de salud importante.
Cuando la regla no cumple con ninguna regla la mujer se siente incómoda con su cuerpo, o mejor dicho, con el funcionamiento de su cuerpo. No existe una “regla” universal para la menstruación, cada mujer es diferente, y en la individualidad de esa diferencia también existen múltiples diferencias según el momento vital por el que se atraviesa. Bien conocidos son los casos de alteraciones en el ciclo ante la fecha cercana de un examen o ante el deseo imperioso de ser madre.
El ciclo menstrual o regla comienza con la menarquia (primera menstruación que tiene la mujer), se mantienen durante la edad reproductiva y cesa con la menopausia. La edad media de la menopausia en España se encuentra entre los 51-52 años. El ciclo menstrual va a depender fundamentalmente de la secreción de hormonas del ovario, del hipotálamo y la hipófisis.
Es muy frecuente que en chicas jóvenes se produzcan ciclos anovulatorios, esto quiere decir que a veces los ovarios no desprenden ningún óvulo. Normalmente, al incrementarse la edad se suele establecer un patrón regular en el ciclo que se mantiene durante la mayor parte de la etapa reproductiva de la mujer. Los ciclos suelen acortarse cuando se aproxima la menopausia.

 
Como decíamos anteriormente, los primeros ciclos suelen ser bastante irregulares, siendo hasta la mitad anovulatorios en el primer año. Las molestias menstruales se relacionan con los ciclos ovulatorios y normalmente están ausentes en las hemorragias anovulatorias. Es muy común tener ciclos ligeramente irregulares durante los dos primeros años de menarquia, aunque puede que las chicas que tengan los ciclos inferiores a los 21 días con una menstruación mayor a 7 días o hemorragias intensas necesiten realizarse controles médicos para buscar posibles causas que los produzcan (problemas en la coagulación sanguínea, embarazo…).
Los ciclos mayores a 90 días pueden estar relacionados con trastornos en la alimentación (anorexia, bulimia…), insuficiencia ovárica primaria (menopausia precoz), estrés, siendo el síndrome de ovario poliquístico la causa más frecuente de la amenorrea en adolescentes.
La mayoría de los ciclos duran entre 21 y 25 días, la menstruación entre 4 y 7 días y se suelen perder unos 30 mililitros de sangre.
Puede haber múltiples alteraciones del ciclo menstrual. A continuación presentamos una tabla que resume las mismas.


Duración
Ciclos o ritmo
Intensidad
Amenorrea
-
-
-
Opsomenorrea
Normal
Largos
Normal
Oligomenorrea
Escasa
Normal
Normal
Hipomenorrea
Normal
Normal
Escasa
Proiomenorrea
Normal
Cortos
Normal
Polimenorrea
Elevada
Normal
Normal
Hipermenorrea
Normal
Normal
Elevada
Polimenorragia
Elevada
Cortos
Elevada
Menorragia
Elevada
Normal
Elevada
Menometrorragia
Menorragia + Metrorragia
Hemorragia intermenstrual
Pérdidas intermenstruales normales
HUD (hemorragia uterina disfuncional)
Sangrado uterino anómalo que no se puede atribuir a enfermedades

Las alteraciones menstruales por exceso están causadas por: embarazos, enfermedades endocrinológicas, alteraciones en la coagulación, uso de anabolizantes, cosméticos, contraceptivos, problemas ováricos, traumatismos (incluidos los abusos sexuales), infecciones, pólipos…
Las alteraciones menstruales por defecto están causadas por: alteraciones hormonales, infecciones, tumoraciones, pérdida de peso excesiva, cirugías, síndrome de ovario poliquístico, himen imperforado…
Uno de los trastornos del ciclo menstrual más habituales e incómodos es la dismenorrea. La dismenorrea es el dolor pélvico que se produce antes y durante el ciclo menstrual. Afecta al 60-90% de las mujeres en etapa fértil y suele acompañarse de náuseas, vómitos, taquicardia, diarrea, vértigo, sudoración excesiva, sensibilidad mamaria, gases, cefaleas y alteraciones en el estado del ánimo.
Es bien conocido el síndrome premenstrual que incluye irritabilidad, cambios del humor, depresión, hostilidad, gases, dolor en las mamas, cambios en el apetito, sofocos, insomnio, cefalea, fatiga, confusión, falta de concentración… Estas alteraciones suelen aparecer entre 1 y 2 semanas antes de la aparición de la menstruación.
Como hemos visto, cuando hay una alteración del ciclo menstrual, además del trastorno físico que puede producir, también puede provocar cambios a nivel psicológico y emocional. Es muy importante identificar si existe una causa que lo produce y tratarla si es necesario. Por lo tanto, va a ser fundamental consultar con el/la médico de atención primaria, el/la matrón/matrona, el/la pediatra o el/la ginecólogo/a, según el caso, para que realice una valoración individualizada. Por ejemplo, es fundamental conocer los antecedentes familiares, puesto que estas irregularidades pueden haberse dado en madres, abuelas y otras mujeres de la familia.
Entre las pruebas que se pueden realizar para valorar a la mujer con trastornos menstruales se encuentran: inspección de genitales externos, de la vagina y el cérvix (cuello del útero), palpación abdominal, analíticas (test de gestación, hormonales, coagulación, hemograma…), ecografías, biopsias, histeroscopias…




Imagen | uterus de Servier Medical Art bajo licencia CC BY 2.0

domingo, 27 de noviembre de 2016

¿Y si el test de embarazo es positivo?

Cuando el óvulo sale del ovario es recogido por las fimbrias de la Trompa de Falopio. En la porción de la ampolla de la trompa es retenido unas 38 horas para facilitar la fecundación. El tiempo de transporte hasta que llega al útero es de unos 3-4 días, o sea, unas 80 horas.

Una vez que llega el óvulo fecundado al útero, se implanta o anida, se adhiere a la pared del útero. La implantación se inicia en el curso del día 6 o 7 después de la ovulación.

El eyaculado contiene un elevado número de espermatozoides, que con frecuencia supera los 300 millones. Los espermatozoides que no alcanzan el cuello del útero en unas 2-6 horas, quedan inmóviles y sucumben.

Los espermatozoides conservan su capacidad fecundante en el cuello uterino durante bastante tiempo (hasta 4 días). Desde el cuello del útero, que actúa como reservorio, se van liberando espermatozoides hasta 72 horas después del coito. Se han encontrado espermatozoides en la trompa hasta 80 horas después del coito.

Por todo lo expuesto anteriormente, no podemos decir con exactitud cuál ha sido el momento en que se ha producido la fecundación.

Hay chicas, que tras descubrir que se encuentran embarazadas (test de embarazo positivo) quieren saber en qué momento se fecundó el óvulo. Pues bien, datar con exactitud un embarazo requiere de una prueba ecográfica que realiza el/la ginecólogo/a.

La utilización de un buen método anticonceptivo adaptado a las necesidades de la pareja (chica y chico), disminuye en gran medida el riesgo de embarazo no deseado, de ahí la importancia del consejo contraceptivo del que hablábamos en anteriores artículos.


Pero en ocasiones ocurren imprevistos (fallo del método anticonceptivo, utilización incorrecta o no utilización del mismo…) que pueden conllevar un embarazo inesperado y en la mayoría de las ocasiones no deseado. Ante la falta de menstruación y test de embarazo positivo, es fundamental acudir a un centro sanitario cuanto antes, puesto que allí se recibirá la información necesaria, y así la mujer podrá decidir si quiere continuar con el embarazo o interrumpirlo en la forma que dispone la Ley.

Se puede acudir al Centro de Salud de referencia (es importante realizarlo cuanto antes). En caso de querer continuar con el embarazo, se realizará la Captación al Programa de Embarazo y se procederá al control del mismo. Si por el contrario, se acude para consultar sobre la interrupción del embarazo, hay que tener presente una serie de consideraciones:
  • Según el artículo 14 de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, podrá interrumpirse el embarazo dentro de las 14 primeras semanas de gestación a petición de la embarazada, siempre que concurran los requisitos siguientes:
a) Que se haya informado a la mujer embarazada sobre los derechos, prestaciones y ayudas públicas de apoyo a la maternidad.
b) Que haya transcurrido un plazo de al menos 3 días, desde la información mencionada en el párrafo anterior y la realización de la intervención.
  • Para la Interrupción Voluntaria del Embarazo de las menores de edad será preciso, además de la manifestación de su voluntad, el consentimiento expreso de los titulares de la patria potestad (Ley Orgánica 11/2015 de 21 de septiembre, para reforzar la protección de las menores y mujeres con capacidad modificada judicialmente en la Interrupción Voluntaria del Embarazo).

Si se expresa el deseo de interrupción del embarazo, el profesional sanitario del Centro de Salud (profesional médico, de enfermería o matrón/a) informará sobre los distintos métodos de interrupción del embarazo, las condiciones para la interrupción previstas en la Ley, los centros públicos y acreditados a los que se pueda dirigir y los trámites para acceder a la prestación, así como las condiciones para su cobertura por el servicio público de salud correspondiente. También dará un sobre cerrado con la siguiente información:
  • Ayudas públicas disponibles para las embarazadas y la cobertura sanitaria durante el embarazo y el parto.
  • Los derechos laborales vinculados al embarazo y a la maternidad; las prestaciones y ayudas públicas para el cuidado y atención de los hijos e hijas; los beneficios fiscales y demás información relevante sobre incentivos y ayudas al nacimiento.
  • Datos sobre os centros disponibles para recibir información adecuada sobre anticoncepción y sexo seguro.
  • Datos sobre los centros en los que la mujer pueda recibir voluntariamente asesoramiento antes y después de la interrupción del embarazo.


Para el afrontamiento eficaz de esta situación, es fundamental la comunicación adecuada con la pareja y la familia. Esta comunicación debe apoyarse en la confianza mutua, el respeto, la empatía (ponerse en el lugar del/la otro/a), la escucha activa y la sinceridad.




Imagen | Pregnancy test de Klaus Hoffmeier bajo licencia CC0

miércoles, 12 de octubre de 2016

Cómo sobreponerse a los golpes de la vida

Cada vez que a mi equipo de fútbol le ponía el vídeo de Rocky cuando habla con su hijo y le dice durante el discurso: "Hay que soportar sin dejar de avanzar; si tú sabes lo que vales, ve y  consigue lo que quieres. Pero tendrás que soportar los golpes de la vida", me emocionaba.
Frente a los problemas, más o menos graves, parecidas circunstancias socioeconómicas, familiares y laborales, hay personas que se hunden y que contemplan la vida como un lugar en el que ya no hay capacidad de reacción, o personas que piensan que la vida vale la pena, que ahí fuera quedan oportunidades para todos, y que a mal tiempo, buena cara.
La resilencia se define como la capacidad de soportar los golpes y los avatares de la vida y sobreponerse a las circunstancias adversas. La persona resilente sufre, siente y padece, pero no se recrea en estas emociones, no se recrea en el dolor. Sino que lo interpreta como parte del proceso, o del bache. El dolor y las circunstancias difíciles forman parte de la vida, son parte del juego.


Un juego con obstáculos

" El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído" VIKTOR FRANK

¿Alguna vez te has preguntado si tienes resilencia? ¿Eres capaz de olvidar el pasado, sobreponerte y mirar hacia delante?
Imagina tu existencia como un juego; un juego en el que parte de las reglas las escribes tú, pero otras vienen determinadas. La definición que hagas de cada piedra que se cruza en tu camino,va a determinar la forma como te enfrentas o huyes de ella. Si vemos la vida como ese lugar en el que tienes que aprender a vencer obstáculos, luchar como un guerrero fuerte contra los dragones, un tablero con pruebas de lógica y estrategia en las que debe pensar para resolver las situaciones, seguro que será más atractivo que si defines las piedras como mala suerte, desgracias, o como algo dado en lo que no puedes intervenir. Esta visión te hace ser víctima y no protagonista.
La vida es un juego en el que tienes que ganar; entendido este concepto como la capacidad de ir solventando obstáculos, aprendiendo de los errores y de tus victorias, siendo feliz y disfrutando de los detalles. Y también significa no dejar que el pasado te condicione, siempre hay oportunidades, pero se deben tener los ojos bien abiertos para poder verlas.Tu atención es como un faro que alumbra en la oscuridad. Deja de enfocar a lo que no funciona, eso no te va a ayudar a avanzar.

Capacidad de superación

"El que puede cambiar sus pensamientos, puede cambiar su destino"

¿Por qué hay personas con resilencia y otras no? ¿Podemos entrenarnos para convertirnos en alguien resilente, o tienes que aceptar tu victimismo y derrotismo como modo de vida?
Es importante tener presente:

Aceptar la parte injusta de la vida. Todos vivimos alguna vez una situación que no nos merecemos. ¿Qué hacer? La decisión inteligente es centrar la atención en cómo puedes actuar para sumar. Refunfuñar, quejarte sin sentido, dedicarte a hurgar en la herida no te devolverá la justicia. Abandona el victimismo, te hace débil y te deja fuera de juego.

- Valorar tus recursos y capacidades. Te percibirás como alguien valioso si le das valor a lo que funciona, si en tu memoria están más presentes los éxitos que los fracasos. Tener un autoconcepto positivo da confianza y autoestima. Es importante fomentar esto en los niños, para que sean adultos resilentes. Reconoce y potencia tus fortalezas.

Cómo observas tu potencial. A pesar de que el juego de la vida te haya ganado una partida, quedan muchas por delante. Debes contemplarte como alguien con capacidad para volver a superarte. ¿Por qué?, porque tienes capacidad de aprendizaje. Los fracasos nos dicen cómo no hacer algo, pero no dicen que no sea capaz de volver a intentarlo. Analiza el error para aprender de él. Y luego haz borrón y cuenta nueva. Es el momento de empezar otra vez.

- Solución de problemas. Las personas resilentes ven los problemas como misterios a los que hay que dar salida. No son problemas que bloquean sus vidas. Son enigmas, juegos y pruebas. Imagina que eres otra persona, con una manera distinta de observar el mundo...más positiva, más atrevida, más creativa. intenta buscar propuestas desde este punto de vista.

- Dí adiós al victimismo. Las personas resilentes no se lamentan de su pasado, ni del que ellos provocaron, ni del que fueron víctimas. Su pasado les sirve para analizar y tomar decisiones, pero no para sufrir. Su atención está puesta en hoy, en qué puedo hacer ahora para ser más fuerte, más feliz y para alcanzar mi objetivo. Se trata de evitar que la vida decida por tí. Deja de mirar por el retrovisor.

- Implicarse con responsabilidad. A principio de los años setenta se definió la personalidad resilente. Y una de sus virtudes es la responsabilidad con lo que depende de uno mismo. Busca atribuir tus éxitos y fracasos a variables internas tuyas. Así sabrás qué tienes que repetir la próxima vez que te enfrentes a un reto y qué tienes que cambiar para mejorar ante futuros problemas.

- Comprométete. El compromiso es una de las características de los resilentes. Depende de su escala de valores, del respeto que tenga a su palabra. Pero también está vinculado a su implicación, a cómo se involucra en sus obligaciones y en sus placeres. Tener compromiso significa decir que va a hacer algo y hacerlo; tener palabra con uno mismo y con los demás.Si tienes dudas de no ser capaz de llevar a cabo lo que estás diciendo, es mejor pecar de prudente que de bocazas.

- Pon un ritmo diferente en tu vida. Si te dedicas a pasar por la vida a toda velocidad, no serás consciente de qué te está pasando, de qué puedes disfrutar, ni de vivir en el presente. Querrás todo el rato buscar la felicidad en el futuro, llegar a ese lugar en el que crees que serás feliz. Pero la felicidad está aquí, hoy, contigo y con todo tu entorno. Tienes que aprender a relacionarte de forma diferente, de manera que te favorezca , que seas capaz de contemplar y degustar lo que ves,oyes, sientes, hueles y tocas. El presente es el lugar en el que tienes margen de maniobra, no lo desprecies ni lo ningunees.

- Observa la vida de forma positiva. Confía en que la vida te deparará momentos felices e involúcrate para conseguirlo. Puedes dirigir tu cerebro, tu mente, tus pensamientos, y orientarlo como un radar para buscar los aspectos positivos. Tu manera de pensar determina en gran parte cómo te sientes y las cosas que haces.

- Buscadores de tesoros. La vida es un continuo desafío, un lugar en el que aparecen oportunidades. Si te aferras a la idea de que hay un tren y que si no te subes al vagón preferente perderás la oportunidad, te estás condicionando. La vida está llena de trenes, de todos los tipos y de todas las clases; si no pasa hoy será mañana. En alguno tienes que subirte, pero no hay solo uno que si se te pasa, pierdes la oportunidad. La vida ha dejado de tener ese carácter de "para toda la vida". Ahora se acepta el cambio, tanto en la vida personal como en la profesional.

- Enfrentarse en lugar de huir. Los resilentes postergan menos. ¿A qué te conduce postergar? A nada positivo. Solo a que retrases la obligación, te sientas mal contigo mismo y te aumente el nivel de pereza y ansiedad para resolver lo que tienes pendiente. Los obstáculos se analizan, se solucionan, pero no se evitan. Evitar no es la solución, sino parte del problema y de tu malestar. No tengas miedo, ni siquiera a pasarlo mal. ¿Realmente lo vas a pasar tan mal "metiéndole mano al asunto"? Seguro que no, es más lo que crees que lo que realmente tienes frente a tí.

Recuerda: la vida no te deja en el camino si tú no se lo permites.




Imagen | Golpe de puño de Farmgirlmiriam bajo licencia CC0

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Cómo elegir un método anticonceptivo?

La Planificación Familiar es una actividad preventiva y promotora de la salud. Ayuda a la población a evitar embarazos no deseados, permitiendo la libre elección del número de hijos, así como el intervalo entre gestaciones, mejorando la salud reproductiva de las parejas.

Íntimamente relacionado a la Planificación Familiar se encuentra la prevención de las infecciones de transmisión sexual (I.T.S.), que son un verdadero problema de Salud Pública en la actualidad.

La mayoría de los métodos anticonceptivos que se han desarrollado a lo largo de toda la historia han estado dirigidos a la población femenina, muestra una vez más del machismo establecido en nuestra sociedad.


Hay tres momentos en la vida de una mujer en la que se hace mucho más importante la Planificación Familiar: la adolescencia, el periodo posparto y la perimenopausia. En la adolescencia por el riesgo de asumir un embarazo no deseado y las I.T.S. En el posparto por el riesgo de asumir un embarazo cuando el cuerpo aún no está recuperado al 100% del parto. Y en la perimenopausia, por el riesgo de asumir un embarazo de alto riesgo relacionado con el incremento de alteraciones cromosómicas fetales.

Entre los derechos que tenemos cuando acudimos a las consultas de los profesionales sanitarios para solicitar consejo contraceptivo se encuentran:
  • Información de los diferentes métodos anticonceptivos comercializados en España. 
  • Libre elección del método anticonceptivo. 
  • Acceso al método elegido. 
  • Seguridad que proporciona el método. 
  • Preservar la confidencialidad y la privacidad. 
  • Reconocer la comodidad/facilidad de uso del anticonceptivo y continuidad del mismo. 

Para poder elegir un método anticonceptivo tenemos que tener presentes una serie de premisas:
  • Eficacia: Indica la capacidad del método para evitar embarazos. 
  • Seguridad: Son los efectos que el método puede producir sobre la salud de las personas. 
  • Facilidad y comodidad de uso del método anticonceptivo. 
  • Precio. 
  • Accesibilidad del método. 
  • Edad del usuario/a. 
  • Número de parejas sexuales. 
  • Formación y capacidad para el aprendizaje. 
  • Deseo de fertilidad futura. 
  • Aceptación de la pareja. 
  • Interacción del método con la relación coital. 

Los profesionales del Centro de Salud pueden informarnos sobre todo ello, y una vez que conocemos las características de los métodos anticonceptivos y su funcionamiento, debemos pensar cuál de ellos se ajusta mejor a nuestras necesidades y estilo de vida.

En función de todo ello, los propios profesionales entran en juego de nuevo para realizar el consejo contraceptivo, en el que valorando nuestros antecedentes sanitarios familiares y personales, hábitos tóxicos, prácticas sexuales, tratamientos…nos aconsejan el que se ajusta definitivamente más a nosotros/as.

La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) establece una serie de criterios de elegibilidad de los métodos anticonceptivos comercializados según las características personales individuales.

Hay métodos anticonceptivos que son de venta libre y otros que requieren receta médica para adquirirlos.

La elección última del método anticonceptivo a utilizar es del propio usuario/a, de ahí la importancia de conocer todos los ítems que hemos comentado anteriormente.

En muchas publicaciones podemos encontrar como métodos anticonceptivos la abstinencia y el coito interrumpido o “marcha atrás”. La abstinencia sexual no se considera método anticonceptivo puesto que no se establece una relación sexual. En lo que se refiere a la “marcha atrás” todos conocemos la frase de “antes de llover chispea”, o sea, que aunque no se haya eyaculado, los lubricantes naturales que poseen los chicos pueden contener algunos espermatozoides. Aunque ahí no queda la cosa, se ha comprobado en los últimos años que este tipo de método utilizado a medio-largo plazo puede producir: disminución de la libido, eyaculación precoz, insatisfacción sexual en la pareja y otras disfunciones sexuales.

Vamos a hacer un resumen de los métodos anticonceptivos que existen en el mercado. En próximas publicaciones iremos desgranando las características de cada uno de ellos.

Los métodos anticonceptivos naturales no tienen efectos secundarios pero su eficacia es menor a otro tipo de métodos.

Anticonceptivos naturales

El D.I.U. de cobre (dispositivo intrauterino) es otro método anticonceptivo que implanta el ginecólogo en el útero y tiene una gran eficacia.

Los métodos anticonceptivos de barrera, además de evitar los embarazos no deseados, disminuyen en gran medida las I.T.S.

El mayor grupo es el de los métodos anticonceptivos hormonales y actúan fundamentalmente de la siguiente forma:

  • Evitan la ovulación.
  • Disminuyen la motilidad de las trompas de Falopio.
  • Disminuyen el grosor del endometrio (capa más interna del útero).
  • Aumentan el espesor del moco cervical.


Entre la población adolescente heterosexual, el método combinado es el de elección. El uso por parte del chico de un método de barrera y de la chica de uno hormonal reduce en gran medida tanto los embarazos no deseados como las I.T.S.

Entre los métodos anticonceptivos definitivos encontramos unos quirúrgicos y otros no quirúrgicos.


En ocasiones, cuando se ha mantenido una relación sexual sin protección, ha fallado el método anticonceptivo de barrera…se puede recurrir a la píldora postcoital. Hay que decir que este recurso no debe utilizarse como método anticonceptivo, sino como método de “rescate” ante situaciones excepcionales. El Levonorgestrel (L.N.G.) puede tomarse hasta 72 horas después de la “relación sexual de riesgo” y el Acetato de Ulipristal hasta las 120 horas siguientes. El L.N.G. es de dispensación libre, no así el Acetato de Ulipristal que necesita receta médica.



En la actualidad se están desarrollando métodos anticonceptivos hormonales femeninos de larga duración y masculinos que impiden el paso de los espermatozoides a través de los conductos deferentes.

Resumiendo, ¿qué deberíamos hacer si queremos empezar a utilizar un método anticonceptivo?:

  1. Acudir a un/a profesional sanitario que nos informe sobre los diferentes métodos anticonceptivos (Centro de Salud, Centros de Planificación Familiar, Blog de Salud Sexual y Reproductiva y Relaciones Interpersonales...).
  2. Pensar cuáles son los que se ajustan más a nuestras necesidades.
  3. En función de todo ello, el profesional sanitario nos recomendará el más adecuado.
  4. Este proceso se puede realizar en una misma consulta programada.
  5. Los profesionales sanitarios que pueden ofrecernos este consejo contraceptivo son: matrona, enfermera, médico de familia y ginecólogo.
  6. También existen otras posibilidades para solicitar esta información, como puede ser la de ponerse en contacto con los profesionales de este Blog mediante el ítem de “Contacto”. Así, solo con vuestro email se puede mantener una comunicación más individualizada, fluida y personal.

Esperamos que esta información haya sido de vuestro interés, y os invitamos a que nos trasladéis vuestras dudas y preguntas.

lunes, 20 de junio de 2016

Depilación integral e Infecciones de Transmisión Sexual

En los últimos años la tendencia de depilarse de forma integral la zona genital ha ido en aumento (sobre todo durante los meses de verano), aunque hay una verdadera polémica al respeto. Reflexiones de profesionales con contrastada formación como el Dr. Ramón Grimalt (dermatólogo), la Dra. Josefina Royo (subdirectora del Instituto Médico Láser), el Dr. Gabriel Serrano (dermatólogo), el Dr. Andrew de María (ginecólogo) y la Dra. Carmen Menéndez (ginecóloga), nos sirven de base científica para la redacción de este artículo.



El pelo de nuestro cuerpo está pensado para protegernos. Así, el de la cabeza sirve para evitar quemaduras solares y traumatismos, el de las cejas y pestañas para disminuir los traumatismos, las motas de polvo y la caída de gotas de sudor en los ojos. En lo que se refiere al vello público, protege de heridas, traumatismos e infecciones durante las relaciones sexuales.

El vello en la zona de las ingles es más curvo que en otras áreas. Al depilar con cera, los nuevos pelos comienza a brotar teniendo que romper la piel para seguir con su crecimiento, aunque no siempre lo consiguen (sobre todo si la piel está reseca o es muy gruesa), por lo que se enquistan (se abren camino dentro de la piel). A veces se infectan provocando lo que se conoce por pseudofoliculitis.

Las depiladoras eléctricas o la cuchilla dejan el tallo del vello a ras de piel dejando el pelo con forma afilada y tiende a darse la vuelta y clavarse en la piel.
El vello púbico disminuye el roce de la piel durante las relaciones sexuales. Si los dos miembros de la pareja tienen el vello púbico depilado y alguno tuviese una infección en la piel, el otro estaría expuesto a esa infección. 

El preservativo no protege ante todas las infecciones de transmisión sexual. Éste es el caso del virus del papiloma humano, entre otras, que ha aumentado en los últimos años de forma alarmante. 
La depilación del vello púbico en chicos y chicas ha provocado en los últimos tiempos un aumento alarmante de infecciones de transmisión sexual. Si la depilación se realiza el mismo día de la relación sexual o el día anterior, la piel se encuentra irritada y favorece la transmisión de infecciones. Si el vello se ha afeitado hace unos días, actúa como “lija” que rascarán y erosionarán la piel de la pareja sexual.

Cualquier pequeña herida de la piel es una puerta de entrada que aprovechan los gérmenes para penetrar en el organismo y producir una infección.
Al menos se recomienda que uno de los miembros de la pareja mantenga el vello en la zona central de pubis para evitar el roce directo. En la zona lateral hay menos riesgo puesto que hay menos roce. Como alternativa, se podría recortar el vello.

También hay un riesgo añadido a la depilación en verano, son las manchas de la piel. Hay que evitar la exposición al sol para prevenir la aparición de manchas oscuras en esta piel tan sensible.
La fricción de la ropa ajustada y de la piel por el ejercicio también irrita y erosiona la piel, creándose un ambiente muy favorable para la proliferación de microorganismos que pueden provocar infecciones.

En un reciente libro “The body book”, la actriz Cameron Díaz defiende la cantidad justa de vello como medida higiénica: “No olvidemos que la especie humana estaba cubierta de pelo, y aunque ahora solo lo tenemos en algunas zonas, creo que ese vello que se ha mantenido tiene un propósito”. 
En las antípodas a esta reflexión se encuentran las palabras de Eva Longoria: “Toda mujer debe probar, al menos una vez en su vida, la depilación brasileña, pues el sexo es formidable”. Esto significa mayor zona de fricción, más sensibilidad y área despejada para disfrutar del sexo oral.
Las hípsters neoyorquinas de Williambsburg han marcado tendencia con el full Bush Brazilian, o sea, labios totalmente rasurados y monte de Venus con vello, elevándose así el placer en el sexo oral.




Imagen de fondo: Group Jump de Paolo Dala bajo licencia CC